En el Disco intervertebral es donde comienza la degeneración de la columna. Esta estructura se compone de una zona periférica llamada anillo fibroso y una zona central denominada núcleo pulposo.
Este último, una suerte de gelatina contiene en su mayoría agua y actúa como un amortiguador contenido por ese anillo rígido. El núcleo pulposo, en condiciones normales pierde hidratación de manera progresiva a partir de los 30 años como parte del envejecimiento normal del ser humano, condición no necesariamente patológica que se trata más bien del desgaste normal generado por el uso y envejecimiento de los segmentos móviles del raquis, por lo que en la mayoría de los casos no es una enfermedad.
Si la persona padece DOLOR CRÓNICO DE ESPALDA O CERVICAL puede tratarse de una entidad conocida como ENFERMEDAD DEGENERATIVA VERTEBRAL o ENFERMEDAD DEGENERATIVA DISCAL (EED). En este caso SÍ se puede hablar de una ENFERMEDAD. Esta puede afectar a cualquier parte de la columna siendo las personas mayores de 50 años los más afectados aunque puede ocurrir en personas más jóvenes incluso de 20 años.
Síntomas más comunes
- Dolor al sentarse durante mucho tiempo, agacharse, levantar objetos o inclinarse.
- Disminución del dolor al caminar o correr.
- Disminución del dolor al cambiar de posición con frecuencia.
El dolor de espalda es una de las consultas más frecuentes en la clínica y es esta entidad la más frecuente como causa de dolor. En contraposición, la MAYORÍA de las veces NO SE TRATA DE UNA HERNIA DE DISCO.
En más del 90% de los casos el síntoma cede al cabo de unas semanas (1 mes) incluso sin tratamiento.
No obstante es necesario buscar atención médica si el dolor es cada vez es más intenso o se prolonga en el tiempo, siendo importante diagnosticar el origen del mismo, ya que muchas veces puede deberse a alguna patología seria.
Usted deberá solicitar atención inmediata si tiene cualquiera de las señales de emergencia que figuran a continuación:
- Dolor empeora y es discapacitante;
- Siente debilidad, dolor, entumecimiento u hormigueo en las piernas.
- Pérdida de control vesical o intestinal.
Salvo emergencia, la CIRUGÍA es una excepción al tratamiento, ya que sólo entre un 6 a 8% de los pacientes con EDD es candidato a cirugía debiéndose antes agotar todas las instancias previas como fisioterapia o bloqueos analgésicos.
El manejo de esta patología debe ser siempre llevado a cabo por profesionales especializados y entrenados en la patología de columna vertebral